Fitas en el Abra Salkantay a 4.600 m ( Andes-Perú )

viernes, 30 de abril de 2010

Esquiando sin luna






¿Habéis probado el esquiar de noche con luna llena? Hacerlo si tenéis ocasión y oportunidad, es una bonita experiencia, que os dejará un agradable sabor de boca y seguro que repetiréis.

Hace tiempo que descubrí esta agradable actividad y la venía haciendo regularmente cuando las condiciones meteorológicas y la nieve lo permitían. Después, fue Eli la que se aficionó a surcar las pendientes de nieve iluminadas por el blanco resplandor de una luna llena y en cuanto llega la temporada invernal y las pistas y la montaña se cubren de nieve, programamos el calendario de actividades y siempre dejamos un hueco los días de luna llena para disfrutar de una noche mágica.

Estos días de fiesta que pasamos en Sabiñanigo y que coinciden con luna llena  quiero que Eli conozca el lugar  donde empecé a practicar “esta modalidad” y presentarle la luna de La Raca, en la estación invernal de Astún.





Anteayer fue luna llena, el día discurrió lluvioso y tapadote. Ayer tampoco mejoró, lo que nos obligó a posponer la intentona nocturna, hoy está bastante despejado y creo que la noche será buena. Cargamos los bártulos en el coche y junto a Joan y Ana, salimos camino del Valle del Aragón, a su cabecera, donde nace el río Aragón al pié de La Raca y en plena estación de Esquí de Astún. Aquí se nos unió nuestro amigo Ramón .Nos equipados y una vez solucionado un pequeño contratiempo que a punto estuvo de dejar en la cuneta a Eli (¿donde se metieron las dichosas pieles?, gracias Ramón , porque en tu mochila mágica podemos encontar casi de todo... ), nos encaramos a la pendiente y por las pistas más directas tomamos rumbo a la cima de La Raca. La noche es negra, demasiado negra, la luna no ha hecho aún acto de presencia pero confiamos que aparezca dentro de un ratito descrestando las montañas que nos rodean. Mientras tanto las luces de la estación de esquí nos alumbran lo suficiente para ir superando estos primeros metros de desnivel. Hace frío, las pistas  han sido planchadas hace ya un rato , están duras como el cristal , lo que nos obliga a prestar  mas de atención y  aplicar un poco mejor la técnica de foqueo, sobre todo en las diagonales .



Llegamos a la zona intermedia de La Raca y la luna sigue sin aparecer, aquí las luces de la estación son más tenues,  hacemos una parada ,encendemos los frontales para comprobar  nuestra dirección y tomar un trago de té caliente de nuestros termos



Nos queda el último repecho para llegar a la zona más alta de la estación, poco a poco la pequeña caravana vamos arañando metros a la montaña y ya intuimos la pala final.

Unos puntitos luminosos siguen los pasos de Eli,que me avisa “hi ha un bitxo que em sigueix  “, enciendo el frontal y me encuentro con un pequeño zorro que hace rato que se ha unido a la comitiva y sigue nuestras huellas. Lejos de asustarse nos mira atentamente , olisquea la traza de los esquís , se separa ligeramente y sigue su camino en busca de algún resto de comida en las pistas.

En la pala final, dos puntitos de luz se nos acercan, son los frontales de un esquiador y un “raquetista” , que al igual que nosotros han subido a cumplir su cita con la esperada luna llena, paramos a saludarnos un momento y nos comentan que se bajan pues la luna no aparece y tienen prisa. Los dejamos deslizarse ladera abajo en busca de la claridad de la estación.



Los últimos metros los hacemos con la esperanza de poder ver el resplandor de la luna en el horizonte, pero todo es en vano, la luna no es fiel a su cita y aunque esperamos un raton dándole unos minutos de margen, al final “ asumimos “ su plantón y decidimos bajar con la luz de nuestros frontales. Bebemos un poco de té caliente, quitamos pieles, ajustamos los esquís y botas y nos lanzamos pistas abajo, disfrutando de una rápida bajada por unas pistas “fantasmas” y bajo la luz de nuestros pequeños focos.



Cuando nos queremos dar cuenta, estamos en el aparcamiento de la estación quitando pieles y recogiendo los esquís. Ha sido una muy rápida bajada por unas pistas que Ramón y yo conocemos a la perfección y que hemos recorrido en multitud de ocasiones con esquís, raquetas , caminando, con luna llena y por primera vez , como esta noche; sin luna.

Nos despedimos de Ramón y Ana que marchan a Jaca, no sin antes apuntar en la agenda de la próxima temporada “ una nueva cita con esquís y con luna llena”.

miércoles, 28 de abril de 2010

BASTIMENTS 2883 m, AMB ESQUÍS










Dissabte 17 d’abril decidim anar a la zona de Vallter per fer el pic de la Dona des de el pàrquing de l’estació d'esquí. Per més que matinem, per trobar una neu decent a la baixada, costa començar pujar cims abans de les 9h. El kilometratge i tot l’enrenou de l’equip enredereixen l’hora de sortida. Avui fa un dia assolellat encara que, de moment, a l’ombra s’hi agafa fred. Decidim variar els plans inicials quan veiem que s’han de carretejar els esquís un bon tros pel barranc. El Bastiments, il·luminat pel sol, ens dóna el bon dia i decidim fer-li els honors: pujarem a saludar-lo. Comencem per la pista de l’estació, encara és oberta, no hi ha gairebé ningú. El sol escalfa i aviat ens traiem roba, contemplem el paisatge amb molt poques traces, les últimes enfarinades n’han cobert totes les guixades, hi ha pales que ens ensenyen la neu escopida que cau un tros avall. Aquest no és l’itinerari habitual per pujar al Bastiments, però nosaltres hem fet el canvi a última hora i l’hem triat buscant la comoditat. Quan arribem al final dels remuntadors ens dirigim al coll de la Geganta, veiem el coll de la Marrana, amb les traces dels que han triat l’itinerari habitual, però no hi anem per no perdre alçada.



Per pujar al coll de la Geganta posem les ganivetes, la neu és una mica dura, mentre pugem el sol l’escalfa i es va estovant. La pujada és dreta i fem unes quantes voltes maria. Suem de valent, ens avancen tres esquiadors, que pugen fort, sense gavinetes, un d’ells rellisca i cau. M’agrada veure-l’s com pugen, amb quina facilitat fan les voltes,en saben un pilot!


Nosaltres arribem al coll i ens alleugerim de la calor que hem patit a la pujada. Ens aturem uns moments per recuperar-nos i contemplar el paisatge, veiem els tres esquiadors que baixen cap el circ de Becivers. L'Antonio va prenen va prenen nota dels cims, les pales, els colls....és la primera vegada que trepitja aquestes muntanyes, fa dies que volia venir per conèixer un altre trosset de Pirineus. El veig feliç i ja comença a traçar futures rutes.






Continuem un tros amunt per la carena, ens traiem els esquís i fem l'últim tros a peu, dalt del cim trobem els que han pujat per altres itineraris. Tinc molta gana, l'entrepà m'espera, no m'entretinc.



S'acosten núvols de boira, ens afanyem a fer la foto i deixem el cim que s'amagui. Nosaltres desfem el camí fins recuperar els esquís. Ara toca baixar la pala, no m'ho penso, he baixat bé però no se pas com ho he fet, de debò que no he pas tingut temps de pensar que feia, només he procurat no perdre el control. Un cop a baix me'n adono del què he baixat!! Ara continuem per la pista d'esquí que esta feta una pasteta. Arribem a l'aparcament a les 12 i pocs minuts, el Bastiments embolicat dins la boira i el temps amenaçant per moments. Nosaltres hem tingut una matinal fantàstica i encara som a temps de gaudir d'un dinar familiar, ha sortit tot rodó.

viernes, 23 de abril de 2010

PIC DE CUYALARET 2.286 M ( PORTALET-FRANCIA)









Nuestro primer festivo de esta Semana Santa, ayer vinimos a Sabi para aprovechar estos días y hacer un poco de esquí de montaña. Nos acompaña nuestro amigo Joan, que se ha apuntado para pasar estos jornadas con mostros.
El tiempo no está del todo bueno, así que hemos decidido hacer hoy una matinal suave, tenemos intención de subir esta noche a Astún y aprovechar la luna llena para hacer una esquiada nocturna.
Salimos de Sabiñanigo tempranito para no pillar atasco en la carretera que sube a Formigal. Es Semana Santa y las pistas se saturan de los últimos esquiadores que se quieren despedir de la temporada. Antes de tomar el rumbo al Portalet, recogemos a nuestra amiga Ana, de Jaca; que se ha apuntado a esta excursión.
Con el coche lleno de bártulos y de gente, tomamos la ruta hacia la frontera francesa, donde llegamos tempranito, antes de que empiece a llenarse el parquing de la frontera de esquiadores, montañeros, paseantes, familias y resto de personal que formamos la “fauna” que concurrimos este paraje.
Ha nevado durante todo el día de ayer y buena parte de la noche, la montaña tiene una capa de más de 40 cm. de nieve recién caída. El Pic de Cuyalaret es uno de los clásicos de la zona, presenta amplias y suaves pendientes, bastante seguras y a resguardo de posibles avalanchas… aunque nunca se sabe y en cualquier pala se puede desencadenar una, así que no obstante hay que tomar precauciones y observar el terreno y la ruta.



Nos equipamos, comprobamos los arvas y subimos con los esquís en la mano el pequeño escalón de nieve que da acceso al punto de inicio de la ruta.
Después de solventar unas pequeñas incidencias con el ajuste de la fijación de Ana, los cuatro tomamos dirección hacia el Pic de Cuyalaret que en el fondo del valle recorta su característica silueta. La nieve es profunda y me cuesta abrir huella, pero disfruto con la subida y entre bromas y risa vamos ganando metro a metro la base del pico. Un alto para picar algo , observamos que somos los primeros (yo la venía sufriendo desde la salida… el abrir huella cuesta...) En este lugar coinciden la ruta de los que viene del aparcamiento más bajo del Portalet con la nuestra ,pero ni por esas aparece alma alguna que se apiade y nos abra huella un ratito.
Seguimos y con alguna que otra lazada vamos montándonos en la ladera de la montaña.
Ahora si empiezan a asomar pequeños puntitos, que montaña abajo aprovechan nuestra huella y se dirigen hacia donde nos encontramos. Bueno, me consuela que en la bajada podremos disfrutar de todas las laderas de la montaña “vírgenes” y  firmar a placer su blanco manto inmaculado. La soledad de la montaña nos envuelve junto a los jirones de la niebla que de vez en cuando nos arropa. De entre esta y por el lado opuesto al que subimos aparece una pareja que se dirige también al pico, no llevan la misma traza que nosotros y solo la hacemos coincidir en los metros finales de la cumbre.




Poco a poco vamos llegando a la cresta alargada que alberga el punto culmínante del Cuyalaret, solo estamos nosotros y la pareja vasca que han llegado a la par nuestra. Hace frío y la niebla sube cada vez con más fuerza, nos abrigamos, comemos lago y de seguida quitamos pieles, ajustamos botas y fijaciones, nos colocamos el casco y en un plis estamos surcando la blanca e inmaculada ladera del pico en busca de las mejores palas de nieve donde trazar nuestros virajes.


 La nieve se deja acariciar por nuestros esquís y aunque en algún momento el relieve se confunde por la poca visibilidad, la sensación de deslizarse por las palas de esta montaña, vírgenes hasta ahora,  por un manto de nieve recién caída amable y cariñosa con nuestras trazas, nos anima, cogemos  ritmo y buscamos pendientes y vaguadas en donde podemos adivinar una nieve mas suelta y una pendiente más acentuada… , en las caras de todos se esboza una sonrisa de satisfacción. Es la recompensa que en ocasiones se  nos otorga a los esquiadores de montaña.
Se acaban las laderas y ahora toca un largo flanqueo para llegar al lugar donde tenemos aparcado nuestro vehículo. Vamos buscando las diagonales altas y tendidas, tratando de alargar la traza en la pendiente, para así evitar las largas remadas en las zonas planas o de  pendiente … poco a poco lo conseguimos y unos últimos metros en técnica de “patinador” nos hacen asomar al escalón que nos separa del coche.


Nos lanzamos sobre este  corto resalte vertical de apenas cuatro metros y arañando su pared con los cantos de los esquís, aterrizamos delante del capó de nuestro vehículo.
Se ha acabado la jornada por hoy, ha sido una matinal corta, con un tranquilo y bonito ascenso y una descenso de los que te dejan buen sabor de boca. Solo nos falta recoger los trastos y marchar a casa en busca de un aperitivo con su reglamentario vermut, donde comentaremos la jornada.

PIC DEL MIG 2726 M( CASAMANYA.ANDORRA)







27-03-2010
No cabe duda que Andorra es un paraíso para los amantes del esquí de montaña. Muchos aficionados a este bello deporte son los que se desplazan cada fin de semana a este pequeño Principado para disfrutar de sus montañas y saborear la nieve de sus valles y picos , que permiten un sinfín de bellas ascensiones y variados descensos.
Yo soy un enamorado de las montañas andorranas, las he descubierto relativamente hace poco tiempo, Eli, mi esposa ha sido una excelente cicerone de su orografía y en temporada invernal, en cuanto tenemos un espacio, nos desplazamos a estos bellos parajes para poder disfrutar de sus recorridos.
Este sábado, como muchos otros, cargamos en el coche los trastos de esquí de montaña y muy tempranito tomamos rumbo a la zona de Ordino en Andorra. El recorrido hasta Canillo lo realizamos sin ninguna complicación, debido a la hora temprana de salida y a que es el fin de semana anterior a la Semana Santa y la gente se “reserva” un poco para terminar la temporada. ¡Cruzar Andorra sin atascos o retenciones se nos hace raro ¡


Aunque el punto de partida para ir al Casamanya sale del Coll de Ordino o de las Bordes del Mereig, nosotros aparcamos en la zona del Collet del Montaup, en el pequeño aparcamiento situado al lado de los enormes postes de la escultura que adornan este lugar. Tenemos intención de seguir el amplio espolón que se dirige directamente hasta la cumbre del Pic del Mig, en medio de los dos Casamanya. Estos días atrás ha nevado y las cumbres se visten radiantes de un blanquísimo manto de nieve recién caída y además esta noche ha vuelto a caer unos 30 cm de nieve. Tendremos que ir al tanto, ha hecho viento y aún sopla en las cumbres. ¡Las placas de viento están escondidas y aún no han saltado ¡
Salimos con los esquís en la mochila, no hay nieve en el espolón hasta un poco más arriba. Esto dura 20 minutos de acarreo, con las mochilas llevando un peso extra que todos los amantes del esquí de montaña tratamos de evitar en lo posible. La pendiente se acentúa y nuestras miradas se alzan ansiosas por descubrir la proximidad de la nieve para que las tablas vuelvan a su sitio natural… los pies¡¡¡¡.

Encontramos las primeras manchas de nieve , enlazándolas nos permiten quitarnos este peso de nuestras espaldas .Poco a poco vamos ganando altura y saliendo del bosque para marcar nuestras huellas por el largo espolón que se dirige en dirección norte hasta nuestro objetivo. La nieve no está todo lo dura que debería estar y eso nos augura un sufrido descenso. A nuestras espaldas podemos observar la zona de pista del sector de Canillo de Grandvalira. Nos llama la atención que casi no hay nadie en las pistas, las largas lenguas de nieve que dan forma a sus pistas casi no tienen inquilinos, algún puntito oscura deja una estela de polvo y esto denota que no hay mala nieve en pistas.

A nuestra izquierda y paralelo a nosotros observamos el espolón hermano que baja del Casamanya S hacia el Puerto de Ordino y por donde discurre su ascensión normal. No se ve a nadie, estamos solos en la montaña y por nuestra ruta apenas se marcan trazas lo que nos apunta que no es la ruta habitual de subida. Nos alegra esta soledad y disfrutamos con ella. Eli sube detrás de mí, en su cara se ve la huella del viento que constantemente nos zarandea y aunque el sol es radiante, la temperatura es muy baja, no subimos de los 0º grados en las zonas soleadas y a resguardo.

Alcanzamos la cota de 2432 m, que marca el plano y nace del mismo espolón de subida. Nos hemos tenido que quitar los esquís para salvar una zona rocosa y desprovista de nieve y aprovechamos para echar un bocado. Disfrutamos del paisaje y la soledad del lugar.
De nuevo en marcha, avanzamos por una estrecha cresta con cornisa al este y ante nosotros vemos la cresta de los Casamanyas con el Pic del Mig en su tramo central.



Estudiamos detenidamente nuestra ruta y observamos que para ir al Casamanya S tendremos que cruzar una pala bastante pendiente y muy cargada de nieve. No nos fiamos pues hace unos días también llovió y con la nieve recién caída, el manto no se ha transformado, está poco estable. Nuestra prudencia no indica que sigamos el espolón hacia el Pico del Mig y que valoremos la posibilidad de crestear.
El tramo final lo hacemos sin esquís, la pendiente y la nieve dura venteada que pisamos así nos lo aconseja y con la ayuda de los bastones y marcando la huella con las botas de travesía , permite llegar al pico sin apenas complicaciones.
El viento sopla, fuertes remolinos de nieve nos engullen y hacen que nuestra estancia en el hito cimero sea breve. Previamente hemos observado la cresta hacia los Casamanyas y la vemos adornadas con enormes cornisas que tienen formas amenazantes.
Hemos decidido terminar nuestra ascensión en este punto, ya vendrán otros días en los que alcancemos la cumbre del Casamanya N y S, 2740 y 2752 metros de desnivel nos separan de sus cumbres….. otro día será.

Nos calzamos los esquís, ahora el sol nos da la cara y tratamos de buscar en el espolón las zonas donde la nieve este mejor para poder disfrutar de una mejor bajada.
Los primeros giros los hacemos con precaución, la nieve está cambiante y nos vamos de zonas un poco pesadas a otras más ligeras. Poco a poco vamos cogiendo ritmo, sobre todo Eli, ¡como ha progresado desde que vinimos de la semana de Alpes ¡ha ganado confianza y sobre todo técnica… y eso que se calzó por primera vez los esquís pista … y de montaña…… la temporada pasada ¡ Su cara y su sonrisa reflejan satisfacción y felicidad.
Conforme nos acercamos al bosque la nieve cambia drásticamente. Una nieve podrida nos aguarda, nuestros giros y trazas anteriores se convierten en un diagonal y vuelta maría casi imposible, pues nos hundimos hasta casi la rodilla y en cada giro nuestras articulaciones crujen.

Buscamos ávidamente el fin de la nieve y de nuevo con los esquís en la mochila bajamos por el espolón boscoso en busca de nuestro vehículo, al que llegamos después de casi cinco horas de actividad. Solo nos resta echar un bocado y volver a casa rápidamente antes que nos pille algún atasco en la frontera.

miércoles, 14 de abril de 2010

PUIGMAL D'ERR AMB ESQUÍS DE MUNNTANYA









Dissabte 10 d'Abril, s'acaben les neus i he d'aprofitar per consolidar tot el que he aprés aquesta temporada. Amb un pronòstic de sol i temperatures altes intentaré fer el cim del Puigmal que se'm resisteix, les meves capacitats al principi .....i després el mal temps! però avui no hi ha excusa que valgui i hem matinat per baixar del cim abans del migdia. Deixem el cotxe al final de l'estació d'esquí Puigmal que ja ha acabat la temporada. La majoria de gent que ha aparcat els cotxes ha vingut a fer esquí de muntanya, alguns raquetes i un grup de francesos pujaran caminant. La temperatura ronda -3º, la neu és dura però així que s'aixequi el sol escalfarà de valent i la cosa canviarà. Comencem a foquejar per la pista a les 8,40h, a 1,5km. travessem el rierol i l'Antonio, encertadament, decideix que posem les ganivetes.

La gent que ens va al darrera i grups que van davant no les han posat. A mi, que no hi entenc, em sembla excessivament prudent, però sense dir res les poso. A partir d'aquí tot és pujada i amb les ganivetes s'avança amb seguretat. Tot d'una veiem com el grup que va davant te dificultats per seguir i un d'ells cau, els que venen a darrera no els hi va gaire millor, ara m'adono del encert de posar-les.



Anem pujant a ritme suau i gaudeixo, vaig recordant el dia que no vaig arribar al cim i que vaig patir molt pujant i després baixant, avui no hi ha res d'això, s'ha d'anar alerta però és al meu abast i estic contenta de sentir-me cada dia millor amb els esquis. El sol ja ens escalfa, el cim fa estona que el veiem, ple de gent, alguns que ens han pasat a davant.



Nosaltres decidim sortir-nos de la ruta per arribar-hi per la carena, al final un altre encert de l'Antonio, la neu no és tant dura i fa de més bon fer, els que ens han passat davant no acaben de fer el cim, reculen a pocs metres.







 El cim és el punt de trobada dels que venen de Núria i dels que hem pujat per la Cerdanya. A 2/4 de 12 ja hi som. M'emociono, el Puigmal va ser el meu primer cim, un estiu, fa un quants anys. En aquella època jo no feia muntanya, tot i que m'agradava molt. Qui m'havia de dir que les muntanyes, uns anys més tard, serien el meu camp d'operacions..... Després de preparar tot l'equip i menjar-nos un entrepà, a les 12h, com una Ventafocs toca baixar, ho fem per on hem vingut. La neu és dura, dura....però me'n vaig sortint, m'agrada. Las cames me les noto molt dures....és que la neu se les porta...!!! Amb mitja horeta ja som al cotxe, quin dia més rodó!!! Gràcies.

martes, 13 de abril de 2010

SETMANA BLANCA A TIGNES-VAL D'ISÈRE





Acabem d'arribar d'una setmana d'esquí a la Savoia, hem triat les estacions de Tignes -Val d'Isère. Els motius que ens empenten a fraccionar les vacances son variats, un d'important son les ganes de gaudir de la neu i aprendre la tècnica de l'esqui. Vaig començar la temporada 2009 amb una estada a Canillo i va servir-me per perdre la por i agafar una mica de confiança, també vaig veure que l'activitat m'agradava i que en volia aprendre. Hem fet alguna sortida però la nostra direcció és l'equí de muntanya, de totes maneres a mi em cal practicar pista i anar-ho alternant amb la muntanya. Tot i ser una principiant volia esquiar als Alps, com els grans! Finalment, va arribar el dia de marxar, el cotxe fins la bandera i un pilot de kilòmetres per fer. A prop de Grenoble ja veiem les muntanyes carregades de neu, som encara lluny del nostre destí però anirem gaudint d'un paisatge cada vegada més blanc. La neu ho envaeix tot, la carretera és neta però a les vores hi ha molta neu i el paisatge m'impressiona. No m'imaginava tanta neu.....és fantàstic, un somni. El termòmetre marca -15º, no m'ho crec, són les 4 de la tarda!


Ens allotgem als peus dels remuntadors. No tenim temps de pensar amb el fred, s'ha de carretejar fins l'apartament tot el que portem, i és molt!!! Després d'organitzar-ho tot sopem i a dormir que estem molt cansats. Ens llevem a les 8 del matí, la temperatura baixa fins els -22º i bufa un fort vent, els remuntadors més alts no funcionen, no podem pujar fins la glacera. Hi ha núvols de neu ventada que tapen els cims i estones neva una mica, la neu i les pistes son un somni.




Malgrat el fred recorrem bona part de l'estació fins quarts de cinc de la tarda. Estic tant contenta! hi ha una neu i unes pistes que fan que tot sigui molt fàcil. Avui celebrem el primer aniversari del nostre casament, amb un bon sopar i bufem l'espelma.






L'endemà el dia és molt fred, tapat i amb vent però cap el migdia el sol comença a sortir i ja ho ens abandonarà cap dia. Ara es quan podem gaudir del mar de muntanyes que ens envolten, senzillament impressionant. Tot l'espai de pistes, que és immens, queda petit al costat de la quantitat de fora pistes de tots els nivells. M'escaparia de les pistes si no fos per què l'Antonio, que és prudent, amb recomana no sortir de moment.

Avui anem a L'Aiguille Percee, és un racó molt bonic, llàstima dels remuntadors.....Hi ha molts racons fabulosos, no deixarem de sorprendre'ns, la baixada al poble de Val D'Isère, Le Fornet i l'il·lusió que em fa esquiar a la glacera!!



Ha estat una setmana intensa, d'emocions, d'aprenentatge, de convivència, cansament físic i molta, molta il·lusió....i al final també he fet fora pista!!! i m'agraden molt els bamps!!!




Hem coincidit amb el circ dels X-GAMES, teníem tot el show davant la terrassa de l'apartament, hem estat espectadors "vip" sense patir el fred i ben entaulats! Però tot s'acaba, ho recollim tot i desfem el camí cap a casa, amb l'esperança de repetir experiència, a un altre indret l'any vinent i tocant de peus a terra: als nostres estimats Pirineus no hi ha aquesta neu i em costarà una mica més. Estic molt agraïda a l'Antonio, que m'ha introduït al fascinat mon de l'esquí de muntanya i de retruc al de pista.
15 Març 2010